David Ciudad explica por qué VIGENTO nació para interpretar lo que ocurre después de decidir.

Introducción

Durante años, David Ciudad trabajó en algunos de los entornos institucionales más complejos: seguridad pública, emergencias, coordinación interinstitucional y gestión de crisis.

Después de cientos de reuniones, planes, crisis y decisiones, llegó a una conclusión inesperada.

El principal problema no era la calidad de las decisiones.

Era otra cosa.

Había un mecanismo que seguía condicionando su ejecución mucho después de haber sido tomadas.

De esa intuición nace VIGENTO.

Porque, quizá, el verdadero problema nunca fue tomar mejores decisiones.

Fue comprender qué seguía ocurriendo después de tomarlas.

«El problema nunca fue tomar mejores decisiones. Fue comprender qué ocurre después de decidir.»

VID: ¿Hubo algún momento en el que pensó: estamos mirando el problema equivocado?

DC: Sí.

Y no fue una intuición puntual.

Fue un patrón.

Durante muchos años participé en decisiones que, sobre el papel, estaban bien construidas.

Había recursos.

Había liderazgo.

Había competencias.

Y, aun así, los resultados no llegaban como se había previsto.

Al principio todos buscábamos lo mismo.

Quién había fallado.

Quién no había coordinado.

Quién no había ejecutado.

Pero con el tiempo empecé a ver algo diferente.

Las decisiones no fracasaban necesariamente porque fueran malas.

Fracasaban porque el sistema institucional modificaba sus condiciones de ejecución mientras esas decisiones intentaban desplegarse.

Aquella idea cambió por completo mi forma de entender las organizaciones.

«El verdadero objeto de una decisión estratégica no es el riesgo. Es preservar la capacidad de ejecución cuando el sistema deja de ser estable.»

VID:¿Puede poner un ejemplo?

DC: Imaginemos un ayuntamiento que decide recuperar un barrio degradado.

Incrementa la presencia policial.

Activa programas sociales.

Reforma el espacio público.

Destina más recursos.

Si analizamos cada actuación de forma aislada, probablemente todas sean correctas.

Pero meses después el problema continúa.

No porque nadie haya fracasado.

Sino porque nadie estaba gobernando la evolución del sistema que hacía posible ese problema.

Cada organización actuaba.

El sistema seguía evolucionando.

Y eso es radicalmente diferente.

 

VID: ¿Eso es lo que después llamará Institutional Decision Intelligence®?

DC: Exactamente.

Durante muchos años hemos desarrollado inteligencia sobre riesgos.

Sobre amenazas.

Sobre mercados.

Sobre tecnología.

Institutional Decision Intelligence® interpreta todo aquello que sigue condicionando una decisión después de haber sido tomada.

Porque es ahí donde muchas estrategias triunfan o fracasan.

Intentamos comprender ese espacio que, hasta ahora, prácticamente nadie analizaba.

 

VID: ¿Por qué dice que el sistema sigue decidiendo?

DC: Porque ninguna decisión se ejecuta en el vacío.

Siempre entra en contacto con reguladores.

Con administraciones.

Con calendarios políticos.

Con dependencias tecnológicas.

Con actores públicos y privados.

Con tiempos institucionales.

Todo eso sigue evolucionando.

La decisión es la misma.

El sistema ya no.

Y eso modifica las opciones disponibles.

«El sistema nunca deja de decidir. La cuestión es si nosotros seguimos entendiéndolo.»

VID: ¿Eso también ocurre fuera del sector público?

DC: Constantemente.

Pensemos en una empresa energética.

En un operador logístico.

En una farmacéutica.

En una industria de defensa.

O en una gran infraestructura digital.

La tecnología puede ser excelente.

La inversión también.

Pero si el sistema institucional cambia, también cambian las condiciones de ejecución.

La pregunta deja de ser:

«¿Tenemos un buen proyecto?»

Y pasa a ser:

«¿El sistema seguirá permitiendo ejecutarlo?»

 

VID: Entonces, ¿VIGENTO no es una consultora de seguridad?

DC: No.

Ese es probablemente el malentendido más habitual.

La seguridad fue nuestro origen.

Pero no es nuestro objeto de análisis.

Nuestro objeto no es el riesgo.

No es la regulación.

No es la seguridad.

Nuestro objeto es comprender cómo el sistema institucional condiciona la capacidad de ejecución de cualquier decisión estratégica.

Por eso podemos trabajar en defensa.

Pero también en energía.

En salud.

En infraestructuras.

En movilidad.

En industria.

Cambia el sector.

No cambia el sistema institucional.

 

VID:¿Cuándo nace realmente VIGENTO?

DC: VIGENTO nace el día en que dejamos de pensar que nuestro conocimiento pertenecía al mundo de la seguridad y emergencias.

Y entendimos que, en realidad, pertenecía al funcionamiento de los sistemas institucionales.

No cambiamos de actividad.

Cambiamos de categoría.

Porque el problema que intentábamos resolver nunca había tenido nombre.

Por eso no nos definimos como una consultora de riesgos.

Ni como una firma de asuntos públicos.

Ni como una consultora regulatoria.

Nos definimos como una firma de Institutional Decision Intelligence®.

Porque lo que interpretamos no es un sector.

Es la dimensión institucional de la ejecución.

 

VID:¿Cuál es la pregunta que hoy deberían hacerse los equipos directivos?

DC: Durante muchos años nos hemos preguntado:

¿Qué puede poner en riesgo nuestro proyecto?

Sigue siendo una buena pregunta.

Pero ya no es suficiente.

Hoy la diferencia no la marca únicamente el riesgo.

La marca comprender qué factores seguirán condicionando nuestra capacidad de ejecutar cuando el proyecto ya esté en marcha.

Porque una estrategia no fracasa el día que se aprueba.

Fracasa cuando el sistema cambia y la organización no cambia con él.

Cierre

Institutional Decision Intelligence® no nació para explicar mejor los riesgos.

Nació para interpretar aquello que sigue decidiendo después de cada decisión.

Porque las organizaciones no compiten únicamente por tomar mejores decisiones.

Compiten por conservar su capacidad de ejecución cuando el sistema cambia.

La Pregunta VIGENTO

¿Qué seguirá condicionando esta decisión cuando nosotros pensemos que ya está bajo control?


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